21 octubre 2007

De viaje

Ayer mi ñaño fue secuestrado a Ambato, en uno de esos viajes típicos míos, que son planeados con 10 minutos de anticipación, por tan solo vivir la emoción de recorrer los caminos y admirar los paisajes.

Es chistoso, por que muy poca gente puede entender ese espíritu de viajar por viajar, pero para mi es como la vida, no siempre se tiene que vivir con el fin de: llegar a; o de conseguir tal, sino con la certeza de que en el camino es donde rádica la vida. La vida no esta hecha solo de grandes momentos y profundos sentimientos, sino támbien de detalles, de esos casi imperceptibles, incluso para uno mismo, pero que te van marcando de tal manera que son los que realemtne forjan tu personalidad.

También es la sensación de cambio. En los viajes largos uno aprende y todo el mundo dice: "Cambiaste, ahora...", en los viajes cortos los cambios son menos evidentes, pero pasan!!! Tan solo el hecho de ir contemplando el camino, ya sea como pasajero o como coductor, las ideas fluyendo, tu situación dando vueltas, la inspiración nace, aparece sin más.
Ahorita que lo pienso, me gustan los viajes por que, son el poco tiempo que tengo para mí, que no estoy rodeada del ruido constante de la ciudad, que no tengo que la presión de hacer o sentir algo, es uno de los pocos momentos en que solo soy.

3 comentarios:

Anónimo dijo...
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Di dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ursus Andinus dijo...

Hola,...
Realmente es chévere el viajar, esa senda que haces en ese preciso momento te hace como persona, y si es más larga o más drástica "cambias" más; o por decirlo de otra forma, te forjas de distinta manera a la que estabas antes...

Es bueno viajar, y una buena oportunidad de conocer, conocerse,... de vivir.